• Laura Aguiar

Que el dinero no divida a tu familia



En más de una ocasión me pregunté: ¿por qué el dinero (de una herencia) es capaz de dividir a una familia?


Buscando respuesta a mi pregunta encontré un comentario que me hizo reflexionar: “cuando un ser querido fallece, no solo hay que lidiar con el duelo, sino con el testamento (o su ausencia)."


¿Qué quiere decir esto?


Bueno, sobre el sentimiento de tristeza y dolor que genera la pérdida de un ser querido no hay mucho que decir. Lo que puedo agregar es lo expresado por la psicóloga española Isabel Menéndez que explica que, de manera inconsciente, cuando fallece un ser querido, especialmente los padres, se reavivan los temores y resentimientos de la infancia.


Es decir, en esos momentos de dolor y angustia se pone en tela de juicio el amor y el desamor que se recibió; se reavivan los celos entre hermanos; se cuestionan si sus padres les han apreciado debidamente en su justo valor; y aparecen otros sentimientos asociados a la culpa y frustración.


Y cuando los padres ya no están, o la persona que actuaba como nexo y contención de la familia, suele salir a flote todo aquello que nunca se atrevieron a decir y emergen los sentimientos escondidos, que se manifiestan no pocas veces con agresividad.


La herencia, pues, para muchos, será lo último que queda para compensar el desamor o suplir la falta de respuestas a muchas incógnitas.  


Entonces, si suelen aparecen conflictos entre parientes que tienen una buena relación, donde las rivalidades, celos, culpa o rencores pasados se hayan superado, no será difícil imaginar el caos que originará una partición donde llevan consigo una fuerte carga de resentimientos.


¿Conocés alguna situación parecida?


Un hermano reclama a otro por los cuidados y atenciones brindados al padre enfermo durante un periodo prolongado y le parece injusto dividir los bienes de su padre en igualdad de proporciones.


Discusiones en la familia sobre por qué el hermano tal merece quedarse con la casa materna; y el no rotundo de que se venda la casa familiar y se divida lo obtenido por partes iguales.


La hija, que es madre soltera, dice que le corresponde quedarse con la casa que le dieron sus padres en vida por más que no se haya formalizado en ninguna escritura pública.  


Una madre que se opone a reconocer la existencia de un hijo extramatrimonial del difunto que no conoció antes de la apertura de la sucesión.


La pareja sobreviviente que no formalizó su unión porque existía un impedimento legal (por ejemplo, el divorcio de la anterior unión no se llegó a realizar) pero llevaban varios años de convivencia y de aportes económicos mutuos.


Hermanos que discuten por cinco centímetros de más de un inmueble que le tocó a uno de ellos (sí, por 5 cm de tierra, caso real).


Partición y distribución de los bienes a favor de los herederos 


El otro aspecto a considerar es la herencia en sí misma y su distribución.


Cuando analizamos una sucesión donde la familia está compuesta por dos padres e hijos de la misma unión y donde la herencia está conformada, por ejemplo,  por la casa familiar, un auto y un poco de dinero ahorrado en una cuenta bancaria, pensamos que, probablemente, en el juicio de sucesión no se presentarán mayores problemas (aunque hay herederos que pelean hasta por un juego de vajillas de escaso valor).


Si se formó una nueva pareja con hijos comunes y de una unión anterior, el tema se irá complicando.


Una partición de bienes tampoco será tan fácil cuando se hereden inmuebles ocupados por inquilinos;  propiedades que se hayan comprado sin haberse firmado la escritura pública; inmuebles con hipoteca; inmuebles ubicados en distintas zonas con dimensiones distintas y con comodidades diferentes (por ejemplo: acceso a caminos, servicios públicos, calidad de la tierra para plantaciones, etc.); o si lo que se hereda es una empresa familiar que necesita aportes de capital para continuar o para pagar deudas.


En estos y otros casos una distribución igualitaria y equitativa no será sencilla, y sumados a sentimientos como los mencionados más arriba, pueden llevar a una ruptura de relaciones.


Formas de heredar en Paraguay


Dicho esto, lo siguiente por aclarar es cómo se hereda en Paraguay.


De acuerdo a ley, se puede transmitir bienes después de la muerte a través de un testamento (con ciertos límites establecidos en la ley a favor de los herederos forzosos que se conoce como legítima) y sin testamento (en un juicio donde el juez declara quiénes son considerados herederos y la porción de los bienes que les corresponde).


Como asesora de familias, más de una vez escuché decir la frase “que se vean ellos”, refiriéndose a los familiares cuando el heredante ya no esté.


Esto se debe a que todavía está fuertemente arraigada la costumbre de dejar todo a merced de lo que la ley dispone; o dicho de otra manera, la costumbre de no dejar por escrito una distribución especial que favorezca a un heredero o a un tercero; entonces, se “activa” el sistema de la sucesión sin testamento (apertura del juicio de sucesión, declaración de herederos, partición).


Afortunadamente, cada vez más hay personas que, para evitar que el dinero divida a su familia, deciden planificar la sucesión, y ya en vida adoptan ciertas medidas para proteger a sus seres queridos tanto patrimonialmente como en sus relaciones afectivas.


Entonces, para evitar que el dinero divida a la familia, ¿qué se puede hacer?


Se puede redactar un testamento, formalizar una partición anticipada de herencia (con usufructo vitalicio según el caso) o realizar una donación.


Otra figura que se está empezando a utilizar para los fines de la planificación patrimonial y sucesoria es el fideicomiso.


En otros artículos iré comentando más sobre estos y otros instrumentos aptos para los fines de utilizados en la planificación patrimonial y sucesoria.


En todos los casos se deberá prestar mucha atención a lo que la ley dispone para proteger a los herederos forzosos (además de las cuestiones formales) para que no se declare la nulidad.


Sea cual fuere el instrumento que se elija utilizar, deberá responder a un plan de sucesión bien elaborado que reúna todos los aspectos técnicos necesarios.

Si sentís que para tu familia puede ser necesario trazar un plan relacionado a lo que hablamos, escribime.


¡Estoy segura que podremos diagnosticar cuál es el mejor escenario para tu necesidad!


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